La semana abrió con más tensión comercial y un giro defensivo en los mercados. La Casa Blanca anunció aranceles del 10% a varios países y la Unión Europea suspendió oficialmente su acuerdo comercial con EE. UU. El mensaje que leyó el mercado fue sencillo: menos visibilidad para el comercio, más riesgo político. Resultado: ventas en activos estadounidenses y búsqueda de refugios.
Bitcoin (BTC) siguió ese tono: tras un fin de semana volátil en el que tocó mínimos por sobre US$ 86.000, rebotó hacia US$ 87.000–US$ 88.000 durante la mañana del lunes en Asia y Europa, todavía en zona frágil. Al momento de publicar, BTC ronda los US$ 87.900, en línea con esa banda de negociación.

En metales, la reacción fue la opuesta. El oro superó por momentos los US$ 5.000/oz y la plata marcó un máximo cercano a US$ 95/oz. Es la lectura clásica cuando sube la incertidumbre: los flujos defensivos se mueven primero a activos líquidos y profundos. En paralelo, el dólar mostró vaivenes y las acciones ligadas a EE. UU. cedieron terreno.
El frente regulatorio también sumó ruido. El Senado de EE. UU. recibió un nuevo borrador del CLARITY Act (Comité de Agricultura) y agendó su revisión para el 27 de enero. En la conversación pública, Eric Trump acusó a parte de la banca de “hacer todo lo posible” para frenar una ley cripto; desde la administración señalan que, si se aprueba un marco de mercado, los bancos entrarán con fuerza. La conclusión práctica para esta semana: hay liquidez, pero también incertidumbre regulatoria.
Del lado de cripto hubo un movimiento corporativo que fue contra la corriente: BitMine (Tom Lee) reportó la compra de 35.628 ETH por unos US$ 110 millones. Es una señal puntual de demanda que convive con la cautela táctica que domina el corto plazo.
El oro, la pieza que ordena el tablero
El salto del metal precioso fue el dato del día. Con titulares políticos y comerciales en alza, el oro rompió nuevos máximos y actuó como cobertura de “primer golpe”. Los factores detrás son conocidos: mayor demanda de refugio, dudas sobre el crecimiento global y balances que, por ahora, favorecen al metal. Si el ruido baja, puede aparecer toma de utilidades; mientras tanto, su fortaleza es un termómetro claro de aversión al riesgo.
Lo que explica el día en una línea
- “Vender América” más que un simple risk-off: cada escalada arancelaria empuja a los inversionistas a reducir exposición al dólar y a activos de EE. UU., y a reforzar cobertura en metales.
- En ese marco, aunque Bitcoin sea “oro digital” en el largo plazo, las instituciones priorizaron hoy refugios tradicionales; de ahí la presión vendedora en BTC y el avance de oro/plata.
- El renglón regulatorio añade incertidumbre de calendario: el CLARITY Act entra a revisión, con la banca en el centro del debate.
Claves para seguir
- Aranceles y UE–EE. UU. Más tensión comercial, menos apetito por riesgo local.
- CLARITY Act (27/01). Señal importante para la estructura de mercado cripto en EE. UU.
- Flujos en ETF de BTC. Tras varios días de salidas la semana pasada, serán el dato a mirar para calibrar si el rebote se sostiene o queda en pausa.
- Niveles de BTC. Los mínimos del fin de semana (≈ US$ 86.000) y la franja US$ 87.000–US$ 88.000 funcionan como primer test de estabilidad.
- Metales en récord. Oro > US$ 5.000 y plata cerca de US$ 95: señales de cobertura elevadas que pueden moderarse si cae el ruido
- Davos 2026. El foro ya concluyó; los ecos de entrevistas y discursos siguen influyendo en expectativas de corto plazo.