Si esta semana miraste el precio de Bitcoin y viste movimientos bruscos, no estabas imaginando cosas.

Todo comenzó con una noticia que no tenía nada que ver directamente con Bitcoin: el petróleo subió con fuerza tras tensiones entre EE.UU. e Irán.

La consecuencia se sintió rápido en varios mercados. En Chile, por ejemplo, la bencina subió con fuerza. En Estados Unidos, en tanto, uno de los datos que más llamó la atención fue el aumento en las expectativas de inflación a 12 meses: subieron de 3,4% a 3,8% en la encuesta final de marzo de la Universidad de Michigan, el mayor incremento mensual desde abril de 2025. Ese dato reforzó la preocupación de los mercados, porque complica el margen de acción de la Reserva Federal frente a la inflación.

¿Por qué? Porque cuando la inflación se mantiene alta, bajar las tasas de interés se vuelve más difícil.

Y cuando el dinero sigue siendo caro [entendiendo que es más difícil emitir deuda cuando las tasas están más altas], los activos considerados más riesgosos, incluido Bitcoin, tienden a reaccionar con alta volatilidad.

Bitcoin sintió el impacto

Durante varios días Bitcoin se había mantenido relativamente cómodo sobre los USD 70.000. Pero en medio de estas tensiones macroeconómicas el precio retrocedió hasta la zona de USD 66.000, reflejando la cautela que se apoderó de los mercados globales.

No fue un movimiento aislado. En esos mismos días la probabilidad de recesión en Estados Unidos subieron hasta el 30% según estimaciones de Goldman Sachs, lo que aumentó todavía más la incertidumbre.

En este tipo de escenarios, los inversionistas suelen reducir exposición a activos de riesgo mientras esperan mayor claridad sobre lo que viene.

Pero hay algo importante que conviene recordar: Bitcoin hoy reacciona a la macroeconomía porque está cada vez más integrado al sistema financiero global. Ya no se mueve solo por dinámicas internas del mundo cripto.

Mientras tanto, el ecosistema sigue avanzando

Aunque el precio capturó la atención de muchos esta semana, el ecosistema cripto siguió generando noticias relevantes.

Por ejemplo, Strategy (la empresa liderada por Michael Saylor) continúa ampliando su estrategia de acumulación de Bitcoin. Recientemente adquirió 1.031 BTC por cerca de USD 77 millones, reforzando un plan que busca recaudar hasta USD 42.000 millones para seguir comprando Bitcoin.

Al mismo tiempo, el mundo financiero tradicional sigue acercándose a la tecnología blockchain. La Bolsa de Nueva York (NYSE) anunció una alianza con Securitize para desarrollar mercados de activos tokenizados que operen 24/7, algo que hace algunos años parecía ciencia ficción.

Incluso gigantes como Franklin Templeton ya están experimentando con ETFs tokenizados, mientras que el CEO de BlackRock, Larry Fink, ha señalado que la tokenización podría transformar las finanzas de una forma similar a lo que internet hizo en los años noventa.

Lo que el mercado estará mirando ahora

En los próximos días habrá varios eventos que podrían volver a mover a los mercados con fuerza.

El 10 de abril se publicará el dato de inflación de marzo en Estados Unidos, uno de los indicadores más importantes para entender hacia dónde van las tasas de interés.

Más adelante, el 29 de abril, se realizará una nueva reunión de la FED, donde la Reserva Federal evaluará el escenario económico antes de decidir si mantiene o ajusta las tasas.

Y en paralelo, el mercado cripto sigue atento a posibles avances regulatorios en Estados Unidos, especialmente en torno a la Clarity Act, una ley que busca establecer reglas más claras para el sector

En medio de este escenario, muchos se hacen la misma pregunta: ¿es momento de comprar o vender?