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Bitcoin pasó de estar sobre los US$120.000 en octubre del año pasado a bajar por un resbalín hasta menos de US$60.000 en junio. Después de esa caída, durante julio y buena parte de agosto se quedó dando vueltas entre los US$60.000 y tantos, sin demasiados cambios.

Hasta esta semana.

Desde el 20 de agosto, el precio empezó a moverse con fuerza y en pocos días volvió a acercarse a los US$80.000. El lunes 25 incluso superó los US$81.000, su nivel más alto desde mayo. Después volvió a bajar y ha seguido moviéndose cerca de los US$80.000.

No sabemos si esto marca un cambio de tendencia ni cuánto puede durar. Pero después de varios meses de movimientos más débiles, esta semana pasó algo distinto: Bitcoin volvió a moverse fuerte y el mercado cripto despertó un poco.

Ethereum y Solana también acompañaron. ETH volvió a superar los US$2.000 y SOL pasó de rondar los US$85 a superar momentáneamente los US$100.

Cuando vuelve el apetito por riesgo

No hubo una sola razón detrás de la subida. Se juntaron varias cosas.

Una vino desde Estados Unidos. El Tesoro anunció recompras de bonos, una señal que el mercado recibió bien porque mejora las expectativas de liquidez. Y cuando hay más dinero circulando o mejores condiciones financieras, los activos de mayor riesgo, como Bitcoin, suelen ganar atractivo.

También entró dinero a los ETF de Bitcoin, fondos regulados que permiten invertir en BTC desde el mercado tradicional.

Y a eso se sumó un short squeeze. Había muchos inversionistas apostando a que Bitcoin seguiría bajando. Cuando el precio empezó a subir, tuvieron que cerrar esas apuestas comprando Bitcoin, lo que empujó todavía más el precio. Durante esos días se reportaron miles de millones de dólares en liquidaciones de posiciones que apostaban a una caída.

Washington también entró a la conversación

Mientras el precio se movía, Estados Unidos volvió a poner las reglas del mercado cripto sobre la mesa.

Uno de los temas que sigue de cerca la industria es el CLARITY Act, un proyecto que busca aclarar cómo se regulan los activos digitales y qué responsabilidades tienen organismos como la SEC y la CFTC.

El Senado se fue al receso de agosto sin votarlo y se espera un nuevo movimiento en septiembre.

Esto no significa que una regulación más clara vaya a hacer subir Bitcoin. Pero sí puede reducir una de las grandes dudas que todavía existe para bancos, fondos y empresas: saber con mayor certeza qué se puede hacer y bajo qué reglas.

Además, tanto la SEC como la CFTC han dado señales de estar avanzando hacia reglas más claras para la industria.

Lo que puede definir el siguiente tramo

Después de una semana así, la pregunta obvia es si Bitcoin seguirá subiendo. Y eso nadie lo sabe.

Nada de lo que pasó estos días es una garantía de lo que viene. En cripto, los precios pueden cambiar rápido y una semana de subidas no necesariamente marca una tendencia.

Por ahora, esto es simplemente una foto de lo que pasó en los últimos días y de las razones que pueden ayudar a entender el movimiento. Vale la pena estar atentos a lo que pase después.

Y, como siempre, cualquier decisión de comprar, vender o invertir debería tomarse con información, entendiendo los riesgos y sintiéndose cómodo con esa decisión.

Esta semana volvió el movimiento. Lo que viene, todavía está por verse.