Esta semana no hay titulares de guerra que procesar ni acuerdos diplomáticos que descontar. El foco está en otro lugar: en Washington, donde la Reserva Federal se reúne el martes 28 y miércoles 29 de abril, para luego entregar los datos económicos más importantes del mes. Para Bitcoin, esta puede ser una de las semanas más relevantes del año, no por lo que va a pasar, sino por lo que Powell va a decir.
¿Qué pasó con el precio de Bitcoin?
Bitcoin comenzó la semana en torno a los USD 77.000-78.000, consolidando la recuperación desde los mínimos del conflicto cerca de los USD 60.000. El mercado está en modo espera. No hay grandes movimientos porque no hay grandes sorpresas, todavía. Eso puede cambiar rápido entre el miércoles y el jueves.
¿Por qué importa tanto la reunión de la Fed?
La Reserva Federal es el banco central de Estados Unidos. Su trabajo principal es controlar la inflación y mantener el empleo. Para hacerlo, sube o baja las tasas de interés, que es básicamente el precio del dinero. Cuando las tasas son altas, el dinero es caro, la gente y las empresas piden menos préstamos, la economía se enfría y la inflación baja. Cuando las tasas son bajas, el dinero es barato, fluye más liquidez y los activos de riesgo como Bitcoin se vuelven más atractivos.
Hoy las tasas están en 3,75%, el mismo nivel desde hace meses. J.P. Morgan y el consenso del mercado esperan que el miércoles no habrá cambios, con una probabilidad del 99% de que las tasas se mantengan. Entonces, si la decisión ya está cantada, ¿por qué importa tanto esta reunión?
Porque lo que mueve los mercados no es la decisión en sí, sino lo que Powell diga después. A las 14:30 del miércoles, el presidente de la Fed da una conferencia de prensa. Cada palabra importa. Si dice que la inflación sigue siendo un problema, el mercado leerá eso como tasas altas por más tiempo, y Bitcoin puede caer. Si el tono es más neutral y abre la puerta a futuros recortes, el apetito por riesgo vuelve.
¿Y qué dicen los datos previos?
El martes 28 llegó el primer dato relevante de la semana: la Confianza del Consumidor de abril en EE.UU. marcó 92.8, por encima del forecast de 89.0 y del dato anterior de 92.2, según Bloomberg. Es una sorpresa positiva, el consumidor estadounidense está más confiado de lo esperado, lo que sugiere que la economía resiste mejor de lo que muchos temían pese al conflicto con Irán y el petróleo caro.
La economista jefe de The Conference Board, Dana Peterson, explicó que "la confianza del consumidor subió levemente en abril pese a la preocupación material por el alza en los precios de la gasolina provocada por la guerra en Medio Oriente." Para la Fed, eso es una señal de que no necesita apurarse a bajar tasas. Un consumidor fuerte no es una economía en crisis.
El jueves es el día clave
Si el miércoles es importante, el jueves 30 de abril es el día que puede definir el tono del mercado para las próximas semanas. Llegan cuatro datos de golpe a las 8:30 AM:
El primero es el GDP del primer trimestre, con un forecast de 2.2%, un salto enorme respecto al 0.5% del trimestre anterior. Según las proyecciones de la Fed de marzo, el crecimiento del año completo se estima en 2.4%, si el Q1 confirma esa trayectoria, significa que la economía aceleró con fuerza en los primeros tres meses del año pese a la guerra en Irán. Buena noticia para la economía, pero otra razón para que la Fed no baje tasas.
El segundo es el Core PCE, el indicador de inflación favorito de la Fed. El dato anterior marcó 3.0% interanual. J.P. Morgan Asset Management proyecta que la Fed continuará mirando este indicador con especial atención dado que "la inflación PCE está corriendo notablemente más caliente que el CPI". Si el nuevo número sube o se mantiene alto, la Fed tiene aún menos margen para recortar. Si baja, el mercado puede leerlo como una señal de que la inflación está siendo contenida, y eso sería positivo para Bitcoin.
El tercero son los Jobless Claims, con un forecast de 212K solicitudes de desempleo. Un número bajo confirma que el mercado laboral sigue sólido, lo que refuerza la narrativa de "economía fuerte, sin urgencia para bajar tasas".
Y el cuarto es el Chicago PMI de abril, con forecast de 55.3 vs 52.8 anterior. Un número sobre 50 indica expansión industrial. Si se confirma, suma otra capa de evidencia de que la economía resiste.
¿Qué significa todo esto para Bitcoin?
La lógica es la misma de siempre, pero esta semana se vuelve más concreta. El FMI advirtió recientemente que "hay poco margen para recortar tasas en 2026, particularmente dado el alza en los precios de la energía, el probable traspaso a la inflación central, y los riesgos al alza en los precios globales de los commodities." Si los datos del jueves muestran una economía fuerte con inflación todavía elevada, ese escenario se confirma, y Bitcoin queda bajo presión.
Si en cambio el Core PCE sorprende a la baja y el GDP decepciona, el mercado puede empezar a descontar recortes más cercanos, y eso abriría espacio para una nueva fase alcista.
El escenario más temido es el peor de los dos mundos: GDP fuerte y PCE alto. Eso pondría a la Fed en una posición imposible, no puede bajar tasas sin arriesgarse a más inflación, pero tampoco puede subirlas sin dañar el crecimiento. Para Bitcoin, ese escenario de incertidumbre prolongada es el más difícil de navegar.
¿Qué se está mirando ahora?
- Miércoles 29 de abril, 14:00: Decisión de tasas de la Fed. Sin cambios esperados, pero el FOMC Statement puede mover el mercado.
- Miércoles 29, 14:30: Conferencia de prensa de Powell. El tono importa más que la decisión.
- Jueves 30, 8:30: GDP Q1, Core PCE, Jobless Claims, los tres juntos. Una combinación de datos que puede redefinir las expectativas del mercado para el resto del año.
- Viernes 1 de mayo: ISM Manufacturing PMI con forecast de 53.2 vs 52.7 anterior, y ISM Manufacturing Prices en 80.0, un número elevado que refleja que los precios industriales siguen presionados.