Esta semana en los mercados tuvo más giros que una negociación diplomática de último minuto. Y no es casualidad
El martes 7 de abril parecía que la semana cerraría con alivio: alto el fuego de dos semanas mediado por Pakistán, el petróleo cayendo y Bitcoin subiendo hasta los USD 72.000. Pero el escenario se complicó rápido.
Mientras el alto el fuego entró en vigor, Israel continuó sus ataques contra Hezbollah en el Líbano, dejando más de 180 muertos en un solo día. Irán exigió que cualquier acuerdo de paz incluyera el cese de esas operaciones, algo que Washington se negó a discutir en la mesa. Esa fue la primera fractura del frágil alto el fuego.
Mientras la geopolítica sigue generando ruido, Bitcoin tuene su propia historia esta semana
¿Que ha pasado con Bitcoin?
Arrancó el lunes cerca de los USD 68.000, cayó con cada escalada del conflicto, rebotó hasta los USD 72.000 tras el alto el fuego del martes, superó los USD 73.000 después del dato de inflación del viernes y hoy, 14 de abril, cotiza en torno a los USD 75.000, una subida de casi 6% en las últimas 24 horas. En una semana donde cada titular movió el precio en cuestión de minutos, el balance termina siendo positivo: Bitcoin cerró la semana más arriba de donde la empezó, y lo hizo absorbiendo uno de los contextos geopolíticos más complejos de los últimos años.
Las negociaciones de Islamabad
El sábado 11 de abril, la delegación estadounidense más importante desde 1979 aterrizó en Pakistán. JD Vance, Steve Witkoff y Jared Kushner encabezaron 21 horas de conversaciones directas con Irán, representado por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, y el canciller Abbas Araghchi. Era la primera vez que ambos países negociaban cara a cara a ese nivel desde la Revolución Islámica de 1979.
No se llegó a ningún acuerdo. El principal obstáculo fue el programa nuclear iraní: Washington exigió que Teherán renunciara totalmente a su derecho al enriquecimiento de uranio, condición que Irán rechazó de plano, según una fuente de seguridad paquistaní consultada por EFE. "Nos vamos de aquí con una propuesta muy sencilla, un acuerdo que constituye nuestra oferta final y mejor. Veremos si los iraníes la aceptan", declaró Vance antes de abordar el Air Force Two. Trump, por su parte, fue más directo desde Washington: "Me da igual si vuelven o no. Irán NO tendrá un arma nuclear."
El peaje en Bitcoin y la nueva amenaza
En medio de las negociaciones, Irán introdujo otro elemento de tensión. Comenzó a cobrar un peaje de un dólar por barril a los petroleros que quisieran cruzar el estrecho, pagadero exclusivamente en Bitcoin. Un superpetrolero puede pagar hasta USD 2 millones por viaje. El problema para las navieras es doble: Chainalysis advirtió que cualquier pago en criptomonedas al régimen iraní podría violar sanciones internacionales, y la blockchain deja un registro permanente que hace más difícil, no más fácil, ocultar el movimiento. El domingo 12 de abril Trump respondió anunciando el bloqueo naval del estrecho e interceptando cualquier buque que hubiera pagado.
Y apareció un nuevo frente. Reportes de inteligencia señalaron que China podría estar preparando el envío de sistemas de misiles antiaéreos a Irán. Trump amenazó con imponer aranceles del 50% a Pekín si se confirma el suministro militar. Aunque dijo dudar que lo estuvieran haciendo, Rusia también apareció en escena, con el canciller Lavrov declarando que Moscú sigue dispuesta a "ayudar a encontrar soluciones" en el conflicto. La posible alineación China-Rusia-Irán añade una capa de complejidad que los mercados están empezando a descontar.
El dato de inflación que el mercado necesitaba
En medio de todo eso, el viernes 10 de abril llegó el dato más importante de la semana. El IPC de marzo en EE.UU. se ubicó en 3,3% interanual, el nivel más alto desde mayo de 2024, impulsado por el encarecimiento de la energía vinculado al bloqueo de Ormuz: la gasolina subió un 18,9%. Ese número en sí mismo no es buena noticia.
Pero dentro del dato hubo una lectura clave. La inflación subyacente —que excluye energía y alimentos, y es el número que la Fed mira con más atención— se ubicó en 2,6%, por debajo del 2,7% estimado. Eso significa que el shock energético todavía no se está filtrando al resto de los precios de la economía. Y esa distinción importa: si la inflación de fondo se mantiene contenida, el margen de la Fed para eventualmente mover las tasas no se cierra del todo.
El ecosistema
En medio de toda esta volatilidad, los ETF de Bitcoin spot en EE.UU. registraron el lunes 6 de abril entradas netas de USD 471 millones, el mayor flujo diario desde febrero. Eso sugiere que los inversores institucionales no salieron del mercado durante la incertidumbre, sino que esperaron y reaccionaron rápido cuando la presión cedió.
¿Qué se está mirando ahora?
El mercado está atento a tres cosas en los próximos días.
- Primero, la geopolítica: el alto el fuego vence el 22 de abril y las negociaciones fracasaron. Mientras el estrecho de Ormuz no esté definitivamente abierto y libre de peajes, la presión sobre el petróleo y la inflación puede volver en cualquier momento.
- Segundo, el 28 y 29 de abril la Fed se reúne en el FOMC para tomar una nueva decisión sobre las tasas de interés. Lo hará con el dato de inflación de marzo ya sobre la mesa: headline alta por la energía, pero subyacente contenida. Ese equilibrio frágil es el que definirá si hay o no margen para bajar las tasas.
- Y tercero, el mercado cripto sigue atento al avance de la Clarity Act en Estados Unidos, la ley que busca establecer reglas claras para el ecosistema. Para los inversores institucionales, su aprobación sería una señal verde que muchos están esperando antes de aumentar exposición.