En nuestro último artículo contamos cómo el Clarity Act tropezó en el Senado. Para los que vienen llegando: es el proyecto de ley que busca definir las reglas del juego para las criptomonedas en Estados Unidos, incluyendo qué regulador supervisa qué. Un mes después, sigue en pausa, pero el tablero se movió, y la próxima semana podría cambiar bruscamente.

Las elecciones que podrían cambiar todo

Este martes 3 de noviembre, en Estados Unidos son las “elecciones de medio tiempo”, donde se renueva toda la Cámara de Representantes y parte del Senado. Para el Clarity Act es una fecha clave.

Después de la elección viene la llamada sesión "lame duck": unas pocas semanas antes de fin de año en que el Congreso actual sigue funcionando, con muchos temas peleándose el poco tiempo disponible. Es la última ventana para que el proyecto avance este año, y la mayoría de los analistas la ve estrecha.

Si el control del Congreso cambia de manos (y las predicciones actuales están dando como favoritos a los demócratas), las prioridades también cambiarían. Lo más probable es que la discusión se retome en 2027, quizás con una versión más acotada del proyecto. En otras palabras: el Clarity Act no está muerto, pero podría tener que volver a empezar.

Mientras el Congreso espera, los reguladores avanzan

Lo interesante de este mes es que la regulación siguió avanzando por otra vía: la de las agencias reguladoras.

Como mencionamos en la newsletter anterior, la SEC no se quedó esperando y, apenas un par de días después de las votaciones de septiembre, aprobó una exención regulatoria para que acciones tokenizadas puedan transarse sobre blockchain. Y este mes, otras agencias se sumaron.

La CFTC (Commodity Futures Trading Commission o Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos) abrió una consulta pública para crear un nuevo tipo de mercado cripto, donde las plataformas podrían ofrecer operaciones con apalancamiento bajo supervisión federal. Todavía es una etapa temprana, pero es una señal clara de hacia dónde quiere ir.

En stablecoins, el regulador bancario (OCC) publicó la primera regla definitiva bajo la ley GENIUS (por sus siglas en inglés Guiding and Establishing National Innovation for US Stablecoins), aprobada el año pasado. Fija requisitos de reservas y de rescate para los emisores, y empieza a regir en enero de 2027.

Ojo, las reglas de una agencia no son lo mismo que una ley. Pueden revertirse con otra administración o discutirse en tribunales. Por eso, aunque estos avances ayudan, en la industria se sigue repitiendo que solo una ley daría un marco que dure.

Mientras tanto, Europa ya está en otra etapa

Al otro lado del Atlántico la conversación no es cómo regular, sino cómo aplicar las reglas que ya existen (MiCA). Y las stablecoins están en el centro.

A comienzos de octubre, el regulador europeo de mercados pidió a las plataformas dejar de ofrecer stablecoins que no cumplen la norma, con plazo hasta enero de 2027. Entre los afectados estaría, por ejemplo, PYUSD de PayPal, mientras que USDC, que sí cumple, ya concentra más de la mitad del trading de stablecoins contra el euro.

La lección es interesante: cuando las reglas se vuelven claras, no solo ordenan el mercado. También cambian quién gana y quién pierde.

Entre las urnas y el mercado

El 3 de noviembre es la fecha que todos tienen marcada en el calendario. De esa elección dependerá si el Clarity Act tiene una última oportunidad este año o si pasa a ser tarea del próximo Congreso. Mientras tanto, las agencias seguirán llenando parte del vacío.

En los mercados, eso sí, esta semana la regulación pasó a segundo plano. Bitcoin cayó cerca de un 4% entre ayer (29 de octubre) y hoy, quedando en torno a los US$77.000, su nivel más bajo desde mediados de septiembre. El principal golpe vino de Binance, el exchange más grande del mundo, que informó un hackeo de unos US$6.300 millones, probablemente el más grande en la historia cripto, y suspendió temporalmente los retiros. A eso se sumaron la decisión de la Reserva Federal de mantener las tasas con un tono más duro de lo esperado y una caída en las acciones tecnológicas. Con las elecciones a la vuelta de la esquina, el mercado tiene harto que digerir.

Hackeo récord, Fed dura, tecnológicas a la baja y elecciones el martes: para ser una semana en que el Clarity Act no se movió ni un milímetro, al mercado cripto no le faltó emoción. El próximo capítulo se escribe en las urnas, y nosotros lo seguiremos de cerca. Pero como siempre, recuerda que esto es información y no una recomendación: con tanta montaña rusa, cualquier decisión de comprar, vender o invertir debería tomarse entendiendo bien los riesgos y sintiéndose cómodo con ella.