En Buda.com llevamos más de 10 años haciéndonos expertos en cripto. Sabemos lo extremadamente eficiente que es mandar Bitcoin o Stablecoins por internet; funciona muy rápido, muy barato y es 24/7.

Pero tiene un pequeño detalle.

Ambas partes deben saber de cripto. Tanto el que manda como el que recibe. Si el que recibe la plata en España quiere euros en su cuenta de banco, entonces hay que volver al método tradicional, caro, lento e ineficiente.

Qué dilema este. Por un lado, existe la tecnología que permite hacer mucho más eficiente los envíos internacionales de plata, pero todavía es difícil de aprovechar. Te queremos contar cómo en Buda logramos destrabar este acertijo y habilitar envíos de dinero internacionales desde moneda nacional (peso chileno, soles y pesos colombianos) a moneda nacional local (euros, usd, bolívares, pesos argentinos, etc...) a cuentas de banco, con todas las eficiencias del mundo cripto.

El mundo real: la plata salta

En el mundo real hay cientos de monedas, y cada una corre sobre infraestructuras distintas que no se hablan directamente entre sí. Por eso, cuando mandas plata de un país a otro, tu plata no viaja: salta.

Salta de tu banco a un banco intermediario. De ahí a otro. Cambia de moneda en el camino, a veces más de una vez. Y recién al final llega al banco de la persona que la espera. Cada salto tiene su costo: una comisión por acá, un margen de cambio por allá, y muchas veces ni lo ves, porque va escondido en el tipo de cambio.

Ninguno es enorme por separado. Pero se van sumando. Según el Banco Mundial, mandar US$200 a Latinoamérica y el Caribe cuesta en promedio 5,64%. Es decir, unos US$11 que se quedaron por el camino. Y cuando es una parte de tu sueldo para ayudar a tu familia, cada dólar cuenta.

Por eso la regla es bien simple: mientras más saltos, más caro. Mientras menos saltos, más plata llega.

De hecho, hicimos la prueba. Cotizamos el mismo envío en unos diez servicios distintos y comparamos cuánto le llegaba realmente a la otra persona. Las diferencias eran enormes, y casi siempre estaban escondidas en el tipo de cambio. Lo contamos en Remesas a Venezuela: descubrimos por qué son tan caras.

Cómo saltamos menos

En Buda.com llevamos años operando directamente en el mercado entre cripto y moneda local. Eso nos da algo que casi nadie tiene: acceso directo a ese mercado, sin pasar por una cadena de terceros.

Y ahí está el truco. En vez de que la plata pase de banco en banco, usamos cripto como carril principal. Es la idea que contamos en Teletransportación de plata: cambiar el laberinto de bancos por una vía directa. Convertimos tus pesos a una stablecoin en nuestro propio mercado, la stablecoin viaja por una red cripto casi al instante, y al otro lado una empresa especializada en pagos locales la convierte en moneda local y la deposita en la cuenta de quien recibe.

Un solo salto en el medio, en vez de cinco o seis.

Tú no ves nada de eso. Todo ocurre por debajo. Tú entregas pesos, la otra persona recibe moneda local en su cuenta, y listo. No necesitas saber de cripto, no necesitas una billetera, no tienes que hacer nada especial. Quien recibe tampoco necesita una cuenta en Buda.com.

Como no dependemos del horario de los bancos ni de cada intermediario de la cadena, funciona 24/7. Un domingo en la noche, un feriado, a las tres de la mañana: la plata sale cuando tú quieres, y normalmente llega en minutos.

Ya sabes ya

La próxima vez que alguien cuente en un asado, en la oficina o en el grupo de la familia que tiene que mandar plata afuera y que sale carísimo, ya sabes de qué se trata: no es la plata, son los saltos. Cada intermediario que se saca del camino es plata que le llega a quien tiene que recibirla.

Y si quieres recomendarle algo, puedes hacerlo con tranquilidad: menos saltos, más plata llegando.

Puedes cotizar un envío desde acá: